
El diario de Ennadruil
Por Vega.
El diario de un elfo del bosque Oscuro. Esta historia inició como un reto para escribir un pequeño texto de literatura fantástica cada día. Esta basado en un personaje original de nuestro universo fantásitco, las Tierras Místicas. Cada día Ennadruil escribe en su diario alguna anécdota sobre su vida en el Bosque Oscuro en el continente perdido de Mü.
1. Un regalo
Hoy es mi cumpleaños. Hace mucho tiempo que dejó de ser un día que espero con ansias; ya no soy pequeño, creo que tampoco soy joven ya. Mi madre me ha hecho un regalo que no esperaba, me ha regalado un libro. Como no soy un hechicero, nunca he tenido uno; pero mi padre me enseñó a leer y a escribir por lo que supuse que sería divertido leerlo y me preguntaba que tipo de historias podría contener. Quizás era de aventuras, o de la historia de nuestra familia.
Terminando la cena y una vez hechos todos mis quehaceres, me retiré a mi rama, curioso por saber que contendría. Mi sorpresa fue que estaba completamente en blanco, ¿era algún tipo de error? ¿había magia en el libro y no me dejaba mirar su contenido?
Cuando fui a preguntar a mi madre sobre aquello, solo se sonrió para mi desconcierto. "Escribe sobre ti" me dijo, tras darme un beso en la frente. "Los espíritus creen que habrá una historia que debes contar, por eso te he dado este regalo. Cuídalo y cuéntale las cosas que te ocurran y las que no cuentas a tu familia o amigos."
Su respuesta me dejó aun mas perplejo que el regalo en sí, pero los espíritus nunca se equivocan, así que aquí estoy, escribiendo. Es algo extraño, me ha tomado un largo rato decidir qué palabras usar hasta para la idea mas sencilla. Me siento algo tonto por tener que escribir sobre mi. No soy nadie interesante, no tengo nada emocionante que contar...
Mi nombre es Ennadruil, tengo 640 años, vivo en la séptima casa del bosque oscuro. Soy soltero, mi cabello cae largo y sin ninguna trenza pues no tengo pareja. Y soy el hijo menor de mi familia. Nunca he salido del bosque, ni he tenido aventuras; mi vida es mas bien simple, así que no se que más escribir sobre mi. Quizás mañana sea mas fácil.
2. Sobre mi
No puedo imaginar que alguien que no me conozca lea esto, pero supongo que debí empezar por hablar mas sobre mi antes.
Como mencioné antes, mi nombre es Ennadruil, y soy el hijo menor de la séptima casa. Mi vida ha sido siempre tranquila. No nací como hechicero, ni como cazador, no tengo una hermosa voz o soy especialmente hábil en las artes.
Crecí ayudando a mi padre y mi hermano mayor con las labores de la casa; pero si tengo un oficio: me gusta dar forma a las ramas de los árboles para convertirlos en casas; es mi mayor habilidad, puedo comunicarme con los árboles, y parezco agradarles por lo que me dejan conversar con ellos y me ayudan a moldear sus ramas y troncos; puedo también hacerles crecer mas rápido de lo normal y si lo necesitan, ayudar a sanarlos. Aunque suene poco modesto, soy esmerado y bueno en mi trabajo, así que también ayudo en otras casas cuando necesitan ampliarse.
No tengo muchos pasatiempos, pero me gusta leer historias y madre nunca lo prohibió; algunas matronas opinan que los varones no necesitan aprender a leer si no serán hechiceros o escribas, pero no nuestra madre. Mi hermano y yo ambos sabemos leer y escribir y algunas cosas mas que otros varones no, mi padre me enseñó a leer y a escribir, a veces ha servido para ayudar a mi madre con sus quehaceres. También me gusta recolectar moras, hongos y hierbas; además de poder pasear por los bosques, ayudan a completar las comidas en casa.
Supongo que debo escribir algo sobre mi familia. Mi hermano mayor se desposó hace tiempo con la hija de una buena familia y fue a vivir a su árbol. Mi hermana tiene un varón que se la pasa riendo y cantando por las ramas del árbol, es agradable, pero no ayuda demasiado con las labores. Tengo dos tías con sus respectivas familias, todos formamos parte de la séptima casa.
No es una casa muy poderosa, pero no la pasamos mal; tenemos comida todos los inviernos y un hermoso grupo de árboles que nos acoge con cariño, supongo que eso es lo mas importante. Mi madre es la matrona de la familia, al ser la de mas edad; es respetada por todos en la casa, aunque su carácter es amable y dulce; jamás nos grita y nunca nos ha levantado la mano, es una buena hechicera y una gran cocinera, muchas jóvenes matronas esperan algún día ser como ella.
Ahora es tiempo de ir a hacer mis quehaceres, mañana quizás escriba algo mas.
3. Un día de lluvia
Hoy el bosque amaneció cubierto de bruma y durante la mañana comenzó a llover.
No es algo raro en el antiguo bosque en el que vivimos. Casi todo mundo tuvo que quedarse en sus árboles; a nadie le gusta salir en la lluvia, mojarse las ropas y el cabello, es tedioso secar ambas cosas cuando los días están nublados y sin sol, bajo las densas copas de los árboles que forman nuestra villa; son raros los sitios donde los rayos de luz se cuelan hasta el piso, y mas si como hoy amanece nublado. Así que hoy todos los miembros de la casa desayunamos juntos, y mas tarde de lo habitual, reunidos en el centro del árbol, las matronas prepararon un desayuno tibio y dulce para calentarnos y no extrañar la luz del sol. Mi madre aprovechó el día para hacer algunos arreglos en casa y y los varones fuimos encargados de asear nuestras ramas.
Me gusta mi rama. La he ido adecuando con el paso de los años. Está en un sitio alto del árbol, pero no es difícil llegar hasta ella. Adentro la habitación es casi completamente redonda, y tiene una ventana coronada por un arco, por donde entra mucha luz. Nunca he sido desordenado pero fue bueno acomodar mis pertenencias y dar algunos toques a mi querida rama que ha crecido conmigo. Cuando era pequeño, era solo una pequeña plataforma donde estaba mi cama y un baúl para guardar mi ropa y mis juguetes. Pero conforme fui creciendo y mis habilidades para tratar con los árboles mejoró, su tamaño también creció; una cama mas grande con una pequeña mesita por un lado para poner una vela y un cuenco con agua; hay una mesa cerca de la ventana, hecha con ramas nuevas que entrelacé y que forman un lindo diseño y un banco: aquí es donde escribo en mi regalo de cumpleaños.
Mi ropa tiene ahora su propio arcón de madera al pie de la cama, y aunque mis juguetes los he regalado ya a mis sobrinos y otros niños de la villa, aun conservo el pequeño cofre, donde guardo algunas cosas que atesoro, como la primera flecha que tiré con el arco y que no rebotó en el piso frente a mí; algunas piedras redondeadas que he encontrado en el río y que podré cambiar luego por objetos o comida en el mercado, un collar que me dio mi padre cuando fui con él a mi primera cacería y una bellota del árbol de la casa; puede que algún día lo pueda sembrar para formar mi propio árbol, con una matrona que me quiera y cuide.
Tengo un estante donde guardo algunos remedios, flores y hierbas secas que son útiles para muchas cosas, algunas plumas coloridas que he encontrado en mis recorridos por los bosques y algunas cestas tejidas que utilizo para salir a recolectar cuando el día está seco y soleado.
Creo que no hay nada muy interesante, sin embargo siempre me siento en paz cuando estoy aquí, aunque no esté acompañado, es un sitio donde se que estoy seguro y protegido, afuera puedo oír las voces de mi familia y eso también me causa alegría. Lo mas curioso de mi rama, supongo que es el hueco en la parte alta; mi madre lo llama la casa del hada, aunque claro, no hay ninguna hada; hace muchos siglos que no se ha visto ninguna en el bosque; dicen que todas se perdieron cuando ocurrió el cataclismo y la mitad de nuestro mundo se sumergió en el mar. Muchos elfos abandonaron la isla en barcos y algunos dicen que las hadas fueron con ellos para asegurarse de que no murieran en su viaje, quizás sea cierto, pero jamás volvimos a saber nada de ellos, ni de las hadas. A veces me gusta imaginar como sería mi hada si tuviera una, ¿de qué color serían sus alas? ¿sería un hada estricta o una divertida?
Supongo que es suficiente por hoy, debo terminar de acomodar mis ropas y mi cama antes que sea hora de cenar.
4. ¿Una vida de Noble?
Hoy tuve un encuentro desagradable en el mercado. No fue nada grave, pero me hizo pensar mucho sobre mi situación. Un varón me dijo que era privilegiado y que vivía una vida fácil por ser noble mientras que él tenía que trabajar duro todos los días. El varón no está del todo equivocado, pero es una acusación que jamás pensé escuchar.
Es cierto que soy parte de una de las casas que son consideradas nobles, la séptima; pero yo nunca he pensado en mi mismo como un noble, y también trabajo todos los días, pero quizás no tanto como otros elfos de casas menores que tienen familias mas numerosas y menos recursos. La verdad es que las casas que si son consideradas realmente nobles son las primeras cuatro.
En la primera casa viven los descendientes directos de Valinae, nuestra primera madre y matrona de todos. Algunos de ellos conservan el cabello o los ojos plateados como la luna que tenía la primera madre; algunos solo tienen mechones o algunas chispas en sus ojos, pero con eso es suficiente para saber que tienen sangre noble. Es la casa mas grande del bosque, no tienen un solo árbol si no todo un conjunto de ellos, todos grandes y hermosos, milenarios; con puentes y arcos que los unen entre sí y también todo el espacio que queda bajo sus copas les pertenece; las matronas mas poderosas viven en esa casa, saben magia poderosa, y son grandes herbalistas y hechiceras; también tienen a muchos varones a su servicio. El príncipe del bosque vive ahí con su padre, el joven tiene el cabello completamente plateado, y por supuesto es el varón mas solicitado de todo el bosque.
Pero en mi casa, no hay realmente sangre noble, o al menos no la ha habido en mucho tiempo. Mi padre era de una casa menor, un elfo común; pero mi madre se enamoró de él y lo llevó con ella a su casa en lugar de buscar un elfo de las casas superiores. Ella siempre ha dicho que no le importa si una persona es noble o no, solo si es bueno; y que por eso siempre debemos ser buenos y considerados, no solo con los que están en posiciones mejores, sino especialmente con los que no lo están. Mis padres han sido felices por años y no les ha importado en absoluto si su sangre noble se diluye; ninguno de nosotros tenemos un solo cabello plateado, pero somos felices.
Por eso me entristeció que alguien se molestara conmigo, precisamente por mi nacimiento. No creo haber tenido un roce antes con ese varón, así que en realidad me dejó desconcertado. He vuelto a casa para saber si es que alguien en la familia sabía algo al respecto, pero nadie parece recordar tener ningún problema con ese muchacho. Espero poder encontrar la forma de arreglar el malentendido.
